La posesión del balón muestra qué parte del tiempo de juego el balón estuvo bajo el control de cada equipo. Por ejemplo, el 60% de un equipo corresponde al 40% del otro. Una posesión alta no significa necesariamente más ocasiones peligrosas o ventaja en el marcador.
La posesión y la presión no son lo mismo
Un equipo puede controlar el balón durante mucho tiempo en su propia mitad de campo y casi no crear ocasiones. Por lo tanto, incluso un 60–70% de posesión aún no indica que sea más peligroso que el rival. Es importante tener en cuenta dónde y con qué objetivo el equipo posee el balón.
Con qué comparar la posesión
- Una posesión alta junto con tiros y ataques peligrosos puede indicar presión.
- Una posesión alta con pocos tiros puede significar control del balón sin crear peligro.
- Una posesión baja no siempre es una desventaja: un equipo puede jugar eficazmente a la contra.
En los algoritmos, la posesión se usa mejor junto con tiros, ataques peligrosos, intensidad y otros indicadores.